El 19% de las autoexclusiones de apuestas en Colombia corresponde a mujeres. Ese dato, extraído de las 245.199 solicitudes registradas entre 2024 y 2025, es revelador no por lo que dice sobre el juego problemático, sino por lo que implica sobre la participación real: si casi una de cada cinco personas que necesitan autoexcluirse es mujer, la participación femenina en el mercado de apuestas es mucho mayor de lo que la narrativa dominante — «las apuestas son cosa de hombres» — sugiere.
He dedicado los últimos dos años a prestar atención específica a la participación femenina en las apuestas de fútbol en Colombia. No desde un ángulo de curiosidad sociológica, sino desde el análisis de mercado: un segmento que crece rápidamente y que está subatendido por los operadores representa una tendencia que todo analista debería tener en su radar.
Datos de Género en Apuestas: Lo que Revelan las Cifras de Coljuegos
Las cifras de Coljuegos son la fuente más confiable para entender la composición de género del mercado colombiano de apuestas, aunque presentan limitaciones que hay que reconocer. Los datos de autoexclusión muestran una proporción 81%-19% entre hombres y mujeres. Los datos de cuentas activas no se publican desagregados por género de manera completa, lo que deja un vacío informativo significativo.
Lo que sí sabemos es que entre las 245.199 autoexclusiones, aproximadamente 46.600 corresponden a mujeres. Ese número no es pequeño — es mayor que la capacidad del estadio El Campín de Bogotá. Y si la tasa de autoexclusión femenina como proporción de las apostadoras activas es similar a la tasa masculina, el total de mujeres que apuestan regularmente en Colombia se mide en cientos de miles.
Antioquia lidera las autoexclusiones con el 21,39% de los registros y Bogotá le sigue con el 19,07%. No hay datos públicos sobre si la distribución por género varía significativamente entre regiones, pero las tendencias de digitalización financiera — con Nequi y Daviplata permitiendo transacciones discretas y rápidas — sugieren que la participación femenina puede ser proporcionalmente mayor en los centros urbanos donde estas herramientas tienen más penetración.
Tendencias de Crecimiento de la Participación Femenina
Cuando le pregunté a una apostadora regular de Medellín por qué había empezado a apostar, su respuesta fue directa: «Porque me gusta el fútbol y quería ponerle un poco de emoción extra a los partidos. No necesité permiso de nadie.» Esa actitud — independiente, pragmática, sin necesidad de justificarse — la he encontrado repetidamente en las mujeres que apuestan en fútbol en Colombia.
La base de usuarios de apuestas en línea en Colombia ha crecido de 0,64 millones en 2017 a más de 11 millones de cuentas activas. Ese crecimiento no ha sido exclusivamente masculino. La penetración de smartphones, la normalización de las billeteras digitales entre mujeres jóvenes, y la creciente visibilidad del fútbol femenino — con BetPlay patrocinando 9 clubes de la rama femenina — han creado condiciones favorables para que más mujeres se incorporen al mercado.
Hay un factor cultural que está cambiando: la relación de las mujeres colombianas con el fútbol. El crecimiento de la Liga Femenina BetPlay, los éxitos de la selección colombiana femenina, y la mayor cobertura mediática del fútbol femenino han expandido la base de mujeres que siguen el deporte con regularidad. Y de las mujeres que siguen el fútbol activamente, una porción cada vez mayor se interesa por las apuestas como extensión de su pasión deportiva.
El mercado de apuestas en línea en Colombia mantiene un crecimiento interanual del 25%, y las proyecciones sugieren que el segmento femenino crece a un ritmo superior al promedio general. Los operadores que desarrollen productos, comunicación y experiencia de usuario que resuenen con las apostadoras tendrán una ventaja competitiva en un mercado donde la diferenciación es cada vez más difícil.
Barreras y Oportunidades para las Apostadoras en Colombia
Las barreras que enfrentan las mujeres en el mercado de apuestas son tanto culturales como estructurales. La más obvia es el estigma social: en muchos entornos colombianos, que un hombre apueste se ve como «normal» mientras que una mujer que apuesta enfrenta juicios adicionales. Ese doble estándar puede hacer que muchas apostadoras prefieran la discreción del móvil y no hablen abiertamente de su actividad.
La segunda barrera es la comunicación de los operadores. La publicidad de casas de apuestas en Colombia está abrumadoramente diseñada para un público masculino: lenguaje agresivo, imágenes de competencia, promesas de «dominio» y «control». El 93,46% del tiempo publicitario en señales deportivas colombianas corresponde a marcas de apuestas, y esa publicidad rara vez refleja o habla a la experiencia de la apostadora femenina.
La tercera barrera es la falta de comunidad. Los espacios de discusión de apuestas en Colombia — foros, grupos de WhatsApp, canales de Telegram — son predominantemente masculinos. Eso puede hacer que las apostadoras se sientan aisladas o que no tengan pares con quienes compartir análisis y experiencias. La creación de espacios inclusivos de discusión es una oportunidad sin explotar.
Las oportunidades, sin embargo, superan las barreras. Un segmento de mercado en crecimiento que está subatendido es la definición misma de oportunidad — tanto para los operadores que quieran captarlo como para las apostadoras que se benefician de un mercado donde hay menos competencia por la información. La misma lógica que aplico a los mercados de nicho en el fútbol femenino aplica aquí: donde hay menos atención, hay más ineficiencia, y donde hay ineficiencia, hay valor.
Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos, ha impulsado la campaña «Toma el control, juega a la fija» para concientizar a todos los jugadores — hombres y mujeres — sobre los riesgos del juego sin control. Los datos de autoexclusión sugieren que las mujeres también necesitan acceso a herramientas de juego responsable y que la prevención debe diseñarse con perspectiva de género, no con un enfoque genérico que asume que todas las personas apuestan de la misma manera. Para cualquier apostadora que esté comenzando, la guía de apuestas en vivo ofrece estrategias aplicables independientemente del género, centradas en datos y análisis racional.